Ibrahimovic: "Fue algo increíble, único"
Zlatan todavía vivía ayer en una nube. El sueco había soñado con marcarle al eterno rival y las sensaciones por su éxito no podían ser mejores.
Ibrahimovic atendió a SPORT tras el entrenamiento matinal y mostró su felicidad por haber logrado el gol decisivo en el derby
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El día después de Zlatan Ibrahimovic tras haber disfrutado de su noche más gloriosa desde que es jugador del FC Barcelona estuvo marcado por la felicidad que destilaba su rostro. El delantero era consciente de que su gol había dejado huella y que haber sido el verdugo del Real Madrid le reafirma como uno de los nuevos ídolos del Camp Nou. Zlatan mostró la mejor de sus sonrisas para SPORT al término del entrenamiento de recuperación efectuado ayer de forma excepcional en el estadio barcelonista y reconoció que tuvo una sensación “increíble” al batir a Iker Casillas ante una afición enloquecida como aún no había conocido.
El clásico del domingo fue su primer partido de la máxima rivalidad desde que viste la camiseta del Barça y lo saboreó en su máxima expresión. Zlatan había disputado otros encuentros de enorme rivalidad y tensión, pero el del Camp Nou fue excepcional. El propio futbolista reconoció al término del partido que “había marcado en los Milan-Inter, pero hacerlo en un clásico es mucho mejor. No hay comparación con otro encuentro”.
El sueco era consciente de que se trataba “de un partido de repercusión internacional, que se ve en todo el mundo. En cualquier parte se sabe que el Barça-Madrid es un partido excepcional. Pude ver el partido desde el banquillo primero y posteriormente en el campo. Cuando ves la atmósfera, la presión y el ruido te das cuenta de que es un partido único”.
Ibra abrió el marcador nadamás sustituir a Thierry Henry y no acusó para nada su suplencia. El delantero explicó que el calor del público le ayudó a entrar con las pilas cargadas ya que “cuando te encuentras en un estadio como el del domingo, sales conectado como si llevases en el campo desde el primer minuto”.
El delantero recalcó que “un clásico es bello, pero lo es más si marcas a los cinco minutos”. Zlatan asumió con naturalidad la suplencia debido a que si bien “estaba en condiciones físicamente, no fue extraño que Guardiola me reservara en el inicio pues estas lesiones son complicada”. La mejor medicina para olvidarse de sus problemas físicos fue derribar al conjunto blanco nada más incorporarse al juego. Ibra subrayó que “este gol refuerza la confianza del equipo por el liderato y la mía por el gol; ¡gracias Dani Alves!”.
El ex futbolista del Inter no quiso olvidarse del brasileño, quien le puso un balón milimétrico en el segundo palo para que pudiera lucirse con una potente volea con la zurda. Un golazo que desató la locura absoluta en el Camp Nou y el propio jugador, quien recorrió la banda con una alegría desbordante antes de ser alcanzado por sus compañeros. “Fue un momento único”, resumió Ibra para expresar sus sentimientos al conseguir el único gol del partido y que dio al Barça mucho más que tres simples puntos.
Zlatan no para de vivir jornadas de emoción muy intensa desde que llegó al Barça. En su presentación oficial fue aclamado por más de 50.000 espectadores en el Camp Nou y muy pronto llegaron los primeros títulos. La Supercopa de España, celebrado en el coliseo barcelonista con su nueva afición, y la Supercopa de Europa en Mónaco. En su primer partido de Liga en el Camp Nou ya vio portería ante el Sporting y el grito de “Ibra, Ibra” sonó con fuerza.
Los goles empezaron a caer y los culés se dieron cuenta de la magnitud de su nuevo ídolo. Un jugador capaz de cambiar por sí solo un partido como el clásico y que promete seguir ofreciendo grandes dosis de espectáculo.
Además, si vence será primero de grupo y, por tanto, pasaría a octavos con el factor campo a favor. Con un empate tendría que esperar a que el Rubin Kazan no obtuviera los tres puntos del Giuseppe Meazza para mantener el liderato. La única combinación en la que el Barça seguiría encabezando la clasificación a pesar de una derrota en Kiev sería que ésta se produjera por menos de un gol y que el Inter y el Rubin empataran. 